El baile de los 41. la historia oculta del yerno homosexual de Porfirio Díaz

Conoce la historia de Ignacio de la Torre y Mier «El yerno de su suegro», como lo conocían por ser esposo de la hija mayor de Porfirio Díaz, creador de sus más grandes dolores de cabeza, traidor a la Revolución mexicana, involucrado en el baile de los 41 y su relación con Emiliano Zapata.

Por: Abigaíl Miranda

Corría el año 1901 cuando Ignacio de la Torre y Mier, yerno de Porfirio Díaz “deshonró a la familia presidencial”, siendo capturado por la policía en, como narró su esposa Amada Díaz, hija del General, “Un día mi padre me mandó llamar al despacho de su casa. Me quería informar que Nacho había sido capturado por la policía en una fiesta donde todos eran hombres pero muchos estaban vestidos de mujer. Ignacio –me dijo mi padre- fue dejado libre para impedir un escándalo social, pero quise prevenirte, porque tienes derecho a saber del comportamiento de la persona con que vives.”

La fortuna de la familia de la Torre y Mier llegó a ser una de las más importantes del mundo. Hacendado azucarero y político porfirista, uno de los principales conspiradores de la Revolución Mexicana cuyas pasiones lo llevaron al escándalo nacional.

En aquel baile se registraron 42 nombres, sin embargo, cuando aquella lista llegó a manos del presidente Díaz, decidió borrar uno de los nombres y dejar aquel célebre registro a la historia como “El baile de los 41”.

El escándalo no pudo evitarse y para 1906, la figura y porte de Emiliano Zapata cautivó la mirada del político mexicano.

Zapata había sido elegido para ingresar a la leva (reclutamiento obligatorio para pertenecer al ejército), pero Ignacio de la Torre y Mier abogó por él ante su suegro nombrándolo su caballerango.

Estos datos fueron registrados en el diario personal de Amada Díaz en el que relataba como Ignacio se sentía atraído ante la rebeldía, la manera de domar a los caballos y el bigote varonil de Zapata.

Cuando Emiliano regresó a Morelos y se convirtió en uno de los pilares de la Revolución pudo devolverle el favor a su protector cuando lo dejó en libertad de Lecumberri al estar involucrado en el asesinado del Presidente Madero y del Vicepresidente Pino Suárez, para retenerlo como prisionero itinerante, a donde fuera el caudillo.

Ignacio huyó a Nueva York donde murió producto de una intervención quirúrgica por hemorroides. Sin embargo, la otra cara de la historia cuenta que, los revolucionarios al saber la orientación sexual del yerno de Diaz, abusaron de él en múltiples ocasiones y aquella operación se realizaba para hacer una reconstrucción anal, dejando a su esposa Amada como heredera de todos sus problemas.

Y así fue como el “Yerno de su suegro”, como se le conocía a Ignacio, causó vergüenzas y dolores de cabeza a la familia presidencial.

Este es sólo un fragmento más de la historia de un México dominado por la homofobia, violencia, traición y corrupción que, a 119 años de haber ocurrido este hecho y todas las irregularidades políticas surgidas durante la Revolución, se siguen haciendo presente y no parece haber una luz al final del camino que lo cambie.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *