Algunos apuntes de Inventario, un poemario que repasan el cotidiano

En la siguiente publicación el poeta Oswaldo Gianelli nos presenta algunos apuntes y reflexiones sobre el libro Inventario de Víctor Munita Fritis, editado por Mago Editores en Chile. Para conocer más de esta publicación del autor chileno puedes visitar el sitio de esta editorial que realizó un compilado de la extensa obra de este poeta de Atacama 

Por Oswaldo Gianelli 

Notas al pie: Inventario, Víctor Munita Fritis

“Cuando la literatura está enfocada en su precio o en su fama, pierde todo su valor”

Edgar Krauss, La droga de los profetas

[1]

            Inventario: nombre masculino

Lista ordenada de bienes y demás cosas valorables que pertenecen a una persona, empresa o institución.

 

Ej. En el contrato de arrendamiento se ha incluido un inventariode los librosque guarda el poeta en la casa

 

[2]

Interpreto las escrituras de manera alegórica. ¿Cuántos likesvale una obra? Y si la fosforescencia de mi atuendo rompiera con todo estilo literario, ¿a dónde llegaría mi propia obra?

Una luz en la cima de la cordillera. Hablo con la cámara del celular, usando un tono de voz de anunciante del metro de CDMX. MercadoLibre me es ineficiente.

Cobra vida el verso de Gonzalo Rojas, los verdaderos poetas son de repente.

Y los mercaderes de la palabra son desde siempre.

 

[3]

 

            Todas las notas al pie se parecen demasiado entre sí: números conviviendo con etimologías; palabras dando fe de fechas, algunos acontecimientos (sumemos algunos símbolos: paréntesis, guiones, barras. Quizá también un recurrente sensacionalismo nacionalista) Hay otras voces susurrando en las páginas.

Imagino al otro Víctor, andando veloz por su casa, trazando caminos imaginarios, mirando las paredes azules, de vez en cuando, echando un ojo a Av. Henríquez, pensando por ejemplo: Robert Desnos era más que un agitador y quizá le pueda gustar el rap. Y segurísimo no debe importarle que haya violentado su apellido con una ese de más o una ese de menos.

            ¿Y a quién le importa un apellido bien escrito, sino a los que dicen que tienen patria y le llaman país a un lugar en ruinas?

            ¿Y quién dice la verdad sino la identidad que es más que una simple novela?

 

            Otro inventario sobre Inventarioes el siguiente:

 

            Una colección de plumas desgastadas

            114 páginas con poemas / la promesa del verso libre

            Líneas con imágenes recias

            Caballos saltando de un lado a otro de las páginas

            Otro significado de alma

            Un tono heroico, particular… voz en SI Bemol

            Un hombre/apóstol que piensa como poeta, y que depende de una carretilla para llevar sus poemas a una gran editorial

            La mano izquierda es digamos – una espada –          

 

 

[4]

 

            Nietzsche sonríe si leo frente a su foto La poesía nos remató.

 

[5]

 

            Una vez caminé en la espina dorsal de Sudamérica, con un lastre más pesado que la vida, esperando el aullido del poema, y en cambio escuché decir: ahí está eso que dicen que es un poema, ¡por ahí va la poesía!  

 

[6]

 

No tuve reparo en abrir la página 27 del libro de bolsillo que me observó esos días.

 

            La imagen de un venado huyó de mí

                                               -De nosotros-

            Tal vez creyeron que nuestras sombras eran las de los jotes hambrientos

            Y que no estábamos precisamente en Kentucky

            Y todo era más bien un largo sueño

            Impreciso

 

[7]

 

            Una mañana desperté en Copiapó. Leí otra vez el libro que vestía un overol naranja y salí a comer sopaipillas al centro.

            Mastiqué la memoria de 10 años de poesía

                                                                      Av. Henríquez no es tan larga

Very short stories danzando en la lengua

Mi voz en no sé qué tono, pero ebria

Masticando algunas viscosas palabras

[8]

 

            Un día morí en Copiapó, creo que era lunes.

             

[9]

 

“Piojos en el cabello de la literatura”, llamó Alfred Lord Tennyson a las notas a pie de página.

 

[10]

 

            Siempre creí que la poesía me provocaría ver detrás de lo existente. A algunas personas más traté de convencer acerca de lo mismo que pensaban y sólo se reían, sólo se reían. A mí todo esto de la literatura me genera muchas sospechas, y me provoca escribir algunas cosas torpes. Aquí una pequeña síntesis sobre inventario:

 

            Relieve sonoro de la cotidianidad del desierto más árido del mundo

            Hay gente, hay gente. Muchos nombres que conozco, también el mío

Quisiera disecarlo de la mejor manera posible Su seriedad. Eso llamaba mi atención

Un sinónimo del desierto es: arenal                            quand on se consacre á la culture

Fotos desde la huata                                                   Y nos atajó la muerte en la esquina mas

114 hojas jóvenes son perfectas                                  La educadora Laura en desesperación

Qué aburrido es ser Jesucristo                          ¿el crucifijo será art noveau?

 

            Y ahora también me largo:

           

            Adiós poetas

            public relations

            adiós poetas vedette

            poetas celebrities / los de Instagram y Facebook ¿dónde estarán?

            La poesía siempre está en otra parte.

            ¿me entiendes Méndez?

            ¿o me explico

            Federico Engels?

 

                                                          Rubén Medina.

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