Tren Maya: narrativas del despojo (Editorial)

Durante Julio estaremos realizando diversas publicaciones sobre las implicaciones del tren maya y las consecuencias negativas que su construcción llevaría a las múltiples comunidades por las que atravesará. Es por ello que compartimos nuestra columna editorial sobre el tema, con la finalidad de dar a conocer las diversas voces que se han pronunciado en contra de este proyecto a través de su trabajo artístico, activista y de resistencia desde territorios golpeados por este y otros llamados “Mega proyectos” de la denominada “Cuarta transformación de México”.

Por Equipo Tierra Culta México 

El turismo en muchos aspectos es positivo. Con organizaciones cooperativas y comunitarias permite brindar otras alternativas para generar actividades económicas, haciendo frente al saqueo que las grandes empresas realizan a lo largo de México y la explotación de sus recursos naturales. Esto no parece ser una buena alternativa para las comunidades locales. Una luz de progreso: industria verde.

Sin embargo, el turismo tiene proyectada una gran sombra y es donde en este lado oscuro emerge uno de los planes estrella de la administración de AMLO, ese “motor” de progreso que llegaría feroz al sur de México: el Tren Maya.

Dos de los aspectos que más preocupan son el que se haya pasado por encima de las comunidades indígenas que no tuvieron una real participación democrática en el proyecto y al que por cierto rechazan, debido a todas las intervenciones que se están viviendo en los territorios que serán atravesados por esta vía férrea.

Por otro lado, la vulneración de los ecosistemas a intervenir nos revelan la peor cara de un modelo de “desarrollo” económico que pone primero el sacrificio de los territorios y las poblaciones, antes que el sentido común y el valor de lo colectivo.

La serpiente de metal

El tren maya impulsado por FONATUR, busca atravesar el macizo de selva más grande del país. Se estima que en el sector donde atravesará con sus líneas férreas existen cerca de 1800 ejemplares de laPanthera Onca, el imponente Jaguar, parte fundamental de las creencias de los pueblos originarios. Declarado Monumento Natural Nacional”, con el avance de la obra, se pone en peligro su hábitat y su supervivencia.

Balaam está en peligro… 

En el 2018 se publican los siguientes datos a través de la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar, que contabilizó 4800 los individuos de esta especie. Una recuperación notable en relación a los 4000 de los que se tenía registro anteriormente. La intervención del ecosistema agudizará la posibilidad de que los jaguares, después de ser defendidos de la caza ilegal, de la deforestación y en consecuencia de su desplazamiento; podrían extinguirse.

¡Tren Maya, nadie a bordo!

Al igual que ocurre con muchos otros proyectos desarrollados en sexenios anteriores, las implicaciones sociales que tendría el desarrollo del Tren serían de gran impacto para las comunidades. La desigualdad, el racismo y la llegada de turistas, pone en riesgo el modo de vivir de las personas que habitan sobre el trazo del proyecto.

En su columna de El País, publicada el 10 de Mayo del 2020, Yásnaya Elena expone duramente la exclusión que han sufrido las comunidades que se verán afectadas, así como la cara de la moneda en la que los partidarios de la actual administración compran el argumento de que este proyecto está creado con supuesta conciencia social.

Habría que recordar el contexto en el que Porfirio Díaz en “pro” del desarrollo en México se olvidó por completo del pueblo y de los trabajadores. La guerra del pueblo Yaqui en Sonora; la huelga de Cananea en Veracruz, las masacres de indígenas durante los años 70´s en el estado de Guerrero, el olvido de los Rarámuris en Chihuahua, el todavía latente conflicto en Chiapas, con el EZLN lanzando comunicados radicales en contra del gobierno actual y muchos otros más. Todos estos conflictos se relacionan profundamente, ¿cómo? Eso hay que analizarlo más a conciencia.

De la misma manera, Daliri Oropeza, el 9 de Junio en Pie de Página, publica un polémico artículo llamado “Fonatur paga 5.5 millones de dólares a ONU Habitat para «ejecutar» proyecto de Tren Maya” donde expone ampliamente el contexto donde se firmóun acuerdo “de asistencia técnica para el desarrollo de una Estrategia de Implementación de proyectos estratégicos”que ya no se puede ni se debe ocultar.

Desde Revista Tierra Culta Mx pronunciamos que estos proyectos son una fase más aberrante del gran capital en su cara más brutal, pues disloca toda relación sociocultural, económica y ecológica de las áreas rurales donde se pretenden realizar dichos y sobre comentados proyectos. Destruyendo así, modos de vida autónomos, sus tradiciones, flora y fauna.

Más democracia, más participación y respeto. Aquí hacemos un llamado a que todo proyecto que intervenga en este modo, no puede no considerar la voz de las comunidades que habitan el territorio. Toda decisión debe ser siempre desde la base y hemos de esperar que esta sea la lógica que impere al ejecutar políticas públicas, y al momento de plantearse algo mucho más profundo: la democracia directa y participativa.

 

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