Víctor Jara: El cantante chileno asesinado por la dictadura y su relación con la canción de protesta estadounidense

«En este artículo intentaré compartir con ustedes  el fuerte vínculo que Víctor Jara tuvo con la canción comprometida estadounidense, y como esta relación se vio enriquecida por el intercambio de miradas  políticas entre Jara y artistas de dicho país», nos dice el autor de este artículo que nos revela parte de las dimensiones de uno de los músicos más importantes de la historia del rock y el folclore latinoamericano. 

Por Fabián Rabí Ortiz, profesor. 

Escribo esto un dieciséis de septiembre, en otro aniversario más de la muerte del poeta, dramaturgo y músico Víctor Jara, a manos del Estado Chileno, producto de las torturas y crímenes ocurridos luego del Golpe de Estado realizado en 11 de septiembre de 1973.

Hace algunos días ha ocurrido un hecho curiosísimo, los sectores afines al actual gobierno-y que fueron  entusiastas del Golpe de Estado y la Dictadura- han compartido un texto “de campaña” con una frase de Víctor Jara: “El Derecho a Vivir en Paz”, no contentos con ello han utilizado la canción de los partisanos comunistas italianos “Bella Ciao” como parte de sus actos de campaña. Han señalad-  con pasmosa soltura, que ambas canciones no tienen “color político” y que “cualquiera puede disfrutarlas”.  Nada más alejado de la realidad.

Al mismo tiempo que en Chile se consolida la neo dictadura, en Estados Unidos acecha el fantasma del racismo, la violencia de Estado y la segregación.  Dos pueblos unidos en el dolor…y en la música.

En este artículo intentaré compartir con ustedes  el fuerte vínculo que Víctor Jara tuvo con la canción comprometida estadounidense, y como esta relación se vio enriquecida por el intercambio de miradas  políticas entre Jara y artistas de dicho país.

Desde Greenwich Village a Estación Central: La Historia de un Martillo

The Weavers (Los Tejedores) tejían canciones e historias en el popular barrio de Greenwich N.Y a fines de la década del 40. Algunos de sus integrantes habían participado antes en “The Almanacs”  recopilando canciones de los veteranos republicanos de la Guerra Civil Española (El Batallón Lincoln) y luego habían extendido su interés a los sonidos típicos, combativos y populares de todo el mundo.  Notamos aquí un símil con la Nueva Canción Chilena, que tiene uno de sus inicios con los trabajos de Rolando Alarcón y su disco referente al mismo conflicto, al a vez que se dedicaba al rescate de la música popular chilena. La curiosidad de The Weavers los llevó a incursionar en la música infantil, el folk, pero sobre todo en la música de los negros de sur de Estados Unidos, muchos de los cuales huían de la segregación y llegaban a los atochados barrios neoyorquinos. Cualquier similitud con la música chilena NO es mera coincidencia, las conciencias dignas se conmueven ante las luchas de los oprimidos en cualquier parte del mundo.  Una de las figuras más destacables de la banda fue Peter Seeger, que dio música y letra a “If I Had a Hammer” en 1949, la cual fue estrenada en un cena de apoyo al Partido Comunista de Estados Unidos, que enfrentaba un juicio por violar la Smith Act. El canto comprometido de Seeger le valió la persecución durante el macartismo y la prohibición de sus canciones en todas las radioemisoras por algún tiempo. En 1962 vuelve a lanzar “If Had  a Hammer” con singular éxito esta vez. La canción original mezcla sonidos de las iglesias negras pentecostales y la música de los campesinos del sur de EE.UU. Son estos elementos los que probablemente tuvo en cuenta Víctor para hacer el arreglo  e incluirla en su disco  “Pongo en tus manos abiertas” (1969) Si bien en español ya existía la versión de la banda de pop uruguaya Los Iracundos, Jara habría considerado recuperar el sentido original y combativo  de la canción, y la versión de este agradó especialmente al músico neoyorquino.  Tanto fue así que en el concierto “Friends of Chile Benefit Concert” de 1974 Seeger subió a leer el último poema de Jara ante un emocionado Madison Square Garden, y no sólo eso, es él quien media entre la tensa amistad (con tintes de rivalidad) entre Phil Ochs, quien organizaba el evento, y Bob Dylan quien sería el “plato fuerte” del concierto pero se encontraba cada vez más ensimismado y apático. Finalmente tanto Dylan, como Seeger, Ochs y otros importantes artistas se presentan esa noche a beneficio de los exiliados Chilenos.  Seeger despedía así a un amigo musical y de convicciones: ambos habían sido firmes opositores a la guerra de Vietnam y al imperialismo estadounidense, lo que llevó a Jara a escribir “El Derecho de Vivir en Paz”.

Las pequeñas cajitas

Malvina Reynolds (1900-1978) nació y creció en una familia socialista, se casó con un sindicalista obrero y se abrió paso en la academia y la música. Colaboró en su madurez con músicos de la talla de Joan Baez, para quien sería una gran influencia política, llevándola a comprometerse con el proceso chileno ya sea desde las versiones de Violeta Parra y Víctor Jara, hasta el tema “Ellas danzan solas” en memoria de las madres y esposas de los detenidos desaparecidos. Pero volvamos a Malvina,  quien un día camino a una reunión sobre legislación obrera quedó sorprendida por la segregación de un lujoso barrio en Daly City, california, lleno de casas estilo modernista pintadas de vistosos colores. Desde la ladera por donde pasaba el camino parecían “pequeñas cajitas”. Esta canción “Little Boxes” sería adaptada por Víctor como “Las Casitas del Barrio Alto”. Las trayectorias de Reynolds y Víctor se tocan en otros ámbitos: Reynolds trabajó también en la televisión pública, haciendo canciones y colaborando en la dramaturgia que quizá conocen: Plaza Sésamo.

Como ven ni la trayectoria de Víctor, ni de quienes le inspiraron fue neutra ni ajena a los problemas de su tiempo, no sólo eso, no tomaron un compromiso “abstracto” por lo “bueno” o  “lo estético” si no un compromiso de izquierda militante, en permanente construcción del socialismo. Puede que estemos o no de acuerdo con ello, pero es innegable. Como decía el propio Víctor “Yo no canto por cantar, ni por tener buena voz”. Canción que sorprendió de sobremanera a Phil Ochs, cuando Víctor lo llevó donde los mineros de Sewell. Pero dejaremos esa historia para más adelante, para que sigamos conversando de Víctor, la música, el mundo y los sueños y luchas  de los últimos 50 años. Porque Víctor si, fue Universal, pero nunca Neutro.

 

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