El Chavo del 8 y el artista francés Jean-Jacques Perrey

Sin duda, el chavo del ocho es un personaje querido en toda América, todos hemos oído hablar de esta insigne figura de la comedia latinoamericana, pero muy pocos saben del origen de la principal obra de Chespirito.

Roberto Gómez Bolaños. ‘Chespirito’, el embajador del humor blanco murió a los 85 años de edad en Ciudad de México el 24 de diciembre de 2014.

Pero la música de apertura del programa es una composición original de Ludwig van Beethoven. Se llama Marcha Turca en honor a la obra Las Ruinas de Atenas. Fue creada en 1811 y estrenada en 1812.

A partir de esta música, el artista Jean-Jacques Perrey creó The Elephant Never Forgets) los elefantes nunca olvidan) en 1920. Es justamente de aquí de donde procede la apertura del programa de El Chavo del 8. La canción original viene del álbum Moog Índigo de 1970, séptimo disco de jean Jacques Perrey.

¿Quién fue Jean-Jacques Perrey?

Es un francés que en 1929. Estudiaba medicina en París en 1952 cuando conoció a George Jenny, inventor de la ondiolina, una especie de teclado electrónico análogo, previo a los sintetizadores actuales. Tras esto dejó la facultad de medicina y viajó por Europa demostrando su talento con este teclado.

A la edad de 31 años, en 1960, Perrey se trasladó a Nueva York, apoyado económicamente por el músico Caroll Bratman, quien le construyó un laboratorio experimental y un estudio de grabación. Allí inventó «un nuevo proceso para generar ritmos con secuencias y ondas», utilizando los sonidos ambientales de la música concreta, que hoy cientos de artistas musicales y poetas ocupan para desarrollar obras experimentales. Tuvo amistad con Robert Moog, el inventor del sintetizador modular Moog, el primer sintetizador analógico comercial de todo el mundo. Perrey se convirtió en uno de los primeros músicos de aquel instrumento, creando música electrónica y convirtiéndose en uno de los pioneros de ese género.

Chespirito, escuchó a este artista en una presentación en vivo en EEUU, coleccionó sus discos y tomó junto a la televisora que lo albergó durante años la decisión de usar su música sin consultar al artista francés.

Sin embargo, después de más de 45 años sin pagar derechos por su uso, Perrey demandó a la casa televisora y a Roberto Gomez Bolaños, luego de un largo litigio acordaron un pago decente de casi 2 millones de dolares en el 2010. También se pagó por el uso de dos canciones más: “Baroque Hoedown” que es la canción con que finaliza el Chapulín Colorado y “Country Rock Polka” utilizada en partes intermedias de Los caquitos y otras producciones.

Pero si uno escucha la música de Jean Jac Perrey, podríamos decir que nació para hacer la música perfecta a la genial obra cómica tan representativa de México en el mundo.

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